El fiscal general de Ucrania, Ruslan Kravchenko, renuncia en medio de la investigación 'Cartago'
El fiscal general de Ucrania, Ruslan Kravchenko, presentó su renuncia la noche del 7 de septiembre, horas después de afirmar a la prensa que no tenía intención de dimitir voluntariamente. En un mensaje en Telegram describió la decisión como «política» y negó cualquier vínculo con la red de protección a call centers fraudulentos investigada por NABU y SAP.
Puntos clave
- Kravchenko presentó la renuncia la noche del 7 de septiembre tras una reunión con el presidente Volodymyr Zelensky y el jefe de la fracción Servidor del Pueblo, Davyd Arakhamia.
- El fiscal general calificó la renuncia como una «decisión política deliberada» para evitar que el cargo fuera usado como instrumento de confrontación política.
- El 4 de septiembre, NABU y SAP anunciaron la operación «Cartago» sobre una organización criminal en la Oficina del Fiscal General sospechosa de cobrar sobornos sistemáticos a call centers fraudulentos.
- Según la investigación, la organización fue creada a mediados de 2025 por un jefe de unidad de la OGF identificado como Serhiy Kropyva, subjefe del Departamento de Cooperación Internacional.
- El 6 de septiembre el VAKS envió a Kropyva a prisión preventiva con fianza alternativa de 120 millones de grivnas; el 7 de septiembre se dictó la misma medida para Yelyzaveta Ivakhnenko (fianza de 20 millones) y para el conductor de Kropyva, Serhiy Kutsyi (fianza de 3 millones).
- Kravchenko niega tener estatuto procesal —ni testigo ni sospechoso— en el caso y rechaza haber ordenado proteger call centers.
- Es la cuarta sustitución del fiscal general bajo el mandato del presidente Zelensky.
Por qué importa
La renuncia se produce en plena investigación anticorrupción contra funcionarios de la propia Oficina del Fiscal General y subraya la continua rotación institucional del cargo bajo Zelensky, con cuatro sustituciones desde 2019. El caso «Cartago», que apunta a sobornos sistemáticos y blanqueo vinculados a call centers fraudulentos, tiene implicaciones para la confianza pública en las fuerzas de seguridad y para los compromisos anticorrupción de Ucrania en el marco de su proceso de adhesión a la UE —la Comisión Europea ya comentó el caso.
Qué ha ocurrido
La noche del lunes 7 de septiembre, el fiscal general de Ucrania, Ruslan Kravchenko, publicó en Telegram su carta de renuncia al cargo. Horas antes, Kravchenko había dicho a periodistas que no tenía intención de dimitir voluntariamente y que abandonaría la fiscalía únicamente si el presidente Zelensky o la Rada Suprema se lo pedían. Ese mismo día, Zelensky se reunió con Kravchenko y con el jefe de la fracción parlamentaria Servidor del Pueblo, Davyd Arakhamia, para discutir su continuidad en el puesto. Kravchenko enmarcó la dimisión como una «decisión política deliberada», evitando que la fiscalía fuese usada como instrumento de confrontación política, negó cualquier implicación en la protección de call centers y agradeció la confianza recibida.
La renuncia se produce en el marco de la operación «Cartago», anunciada el 4 de septiembre por NABU y SAP. La investigación señala a una organización criminal dentro de la propia Oficina del Fiscal General que cobraba sobornos sistemáticos a call centers fraudulentos a cambio de no obstaculizar sus actividades y que blanqueaba los fondos. Según la pesquisa, la organización fue creada y dirigida desde mediados de 2025 por Serhiy Kropyva, subjefe del Departamento de Cooperación Internacional. NABU identificó a cinco sospechosos, expuestos en virtud de los artículos 255 (creación y dirección de organización criminal) y 209 (blanqueo de capitales) del Código Penal, con penas de hasta 15 años.
El 4–5 de septiembre se realizaron registros en el despacho y domicilio de Kravchenko, así como en los de su primera adjunta Mariya Vdovichenko y del jefe de la Administración Militar Regional de Odesa, Oleh Kiper. Kravchenko confirmó los registros en su oficina y su casa pero señaló que no tenía estatuto procesal en el caso. El 6 de septiembre el Tribunal Superior Anticorrupción (VAKS) envió a Kropyva a prisión preventiva con fianza alternativa de 120 millones de grivnas; el 7 de septiembre también detuvo a Yelyzaveta Ivakhnenko (fianza de 20 millones) y al conductor de Kropyva, Serhiy Kutsyi (fianza de 3 millones).
Cómo lo cuentan las fuentes ucranianas
Los medios ucranios dan amplio espacio al encuadre del propio Kravchenko, que presenta la dimisión como una decisión política asumida de forma consciente para evitar la instrumentalización del cargo. La cobertura reitera su negativa a cualquier participación en el «techado» de call centers, sus críticas a la presión política y su cooperación con los registros, y recoge las acusaciones de los fiscales anticorrupción sobre la organización dirigida por Kropyva, los sobornos sistemáticos, el blanqueo mediante compra de inmuebles y la supuesta coordinación de obras en su casa de Kozyn. Los medios también subrayan las medidas cautelares dictadas por el VAKS contra Kropyva, Ivakhnenko y Kutsyi, y destacan el papel de Zelensky en el desenlace.
Cómo lo cuentan las fuentes internacionales
Los medios internacionales —particularmente el artículo en alemán— presentan la dimisión como una nueva sacudida institucional en la fiscalía ucrania en plena investigación anticorrupción, enmarcándola como el cuarto relevo del cargo bajo Zelensky tras la destitución de Andriy Kostin en otoño de 2024 por el escándalo de las pensiones de discapacidad fraudulentas para fiscales. La cobertura enfatiza el ángulo de la corrupción vinculada a los call centers y la relevancia del caso para los compromisos de Ucrania con las reformas exigidas por la UE. El medio qatarí en árabe describe la salida como una renuncia «en medio de investigaciones y sospechas de corrupción», sin profundizar en el discurso político de Kravchenko.
Dónde difieren las versiones
Las fuentes discrepan en algunos puntos clave: (1) sobre la fecha de designación de Kravchenko como fiscal general —la mayoría cita el 21 de junio de 2025, aunque algunos medios indican el 17 de junio de 2025 como fecha de la votación en la Rada Suprema—; (2) sobre los registros del 4–5 de septiembre —la Oficina del Fiscal General los negó inicialmente esa noche y los confirmó al día siguiente, aunque Kravchenko luego los reconoció—; (3) sobre la ubicación de Kravchenko después del inicio de la operación —«Ukrainska Pravda» reportó que no podía ser localizado y fuentes de ZN.UA afirmaron que estaba en una clínica privada en Kyiv, mientras la OGF lo negó y su portavoz Nataliya Baiurko dijo el 5 de septiembre que estaba en su lugar de trabajo—; y (4) sobre la propia dimisión —durante el 7 de septiembre Kravchenko descartó inicialmente dimitir por voluntad propia, pero esa misma noche presentó la renuncia, y fuentes de LIGA.net señalaron que Zelensky le había pedido personalmente que la redactara.
Contexto
Kravchenko fue nombrado fiscal general de Ucrania en junio de 2025, tras la destitución de Andriy Kostin por el escándalo de las pensiones de discapacidad fraudulentamente asignadas a fiscales. Antes de la fiscalía había dirigido el Servicio Estatal de Impuestos (diciembre de 2024 – junio de 2025), la Administración Militar Regional de Kyiv (abril de 2023 – diciembre de 2024) y la fiscalía distrital de Bucha (2021–2023), donde coordinó la documentación de crímenes de guerra rusos. La operación «Cartago», anunciada por NABU y SAP el 4 de septiembre de 2026, expuso una organización criminal vinculada a la Oficina del Fiscal General; la pesquisa atribuye su creación y liderazgo a Serhiy Kropyva, subjefe del Departamento de Cooperación Internacional. El VAKS impuso prisión preventiva con fianzas alternativas a tres sospechosos: Kropyva (120 millones de grivnas), Ivakhnenko (20 millones) y Kutsyi (3 millones). Kravchenko niega cualquier implicación personal y describe el caso como un «encargo político».